miércoles, 14 de agosto de 2013

Es curioso, raro, como de un momento a otro me cambian el humor.
Un minuto estoy feliz y de repente veo/escucho algo que me hace mal, y me termino deprimiendo. 
No sé qué pasa. No creo que sea tan normal.
Odio tener punzadas en las muñecas, me hacen querer cortarme de nuevo.
Odio verme. No puedo ni siquiera verme al espejo que ya empiezo a buscame defectos. Y peor ahora que estoy por irme a Bariloche. Me siento cada vez más gorda, más fea, y nada me queda bien últimamente. Sé que me voy a terminar haciendo mierda por las ansias. Y cada vez como más, voy a terminar siendo un chancho... bah, ya lo soy, pero bueno. 
Me da bronca ser tan idiota y no hacer nada por mí misma. ¿Por qué no puedo ser como las otras chicas que les encanta algún deporte y lo hacen? O que por lo menos hacen algo por su salud... 
Creo que es porque no me importa y a la vez sí, lo que pase conmigo. 
Para colmo me pongo a pensar, ¿y si me suicido ahora? Y no puedo. Me pongo a pensar en Bariloche, y entonces un poco la depresión pasa... pero no me siento bien. Porque yo quiero ser como las otras. Yo quiero comer y que no me importe nada, pero no puedo. Es horrible que una persona te diga "estoy haciendo dieta para engordar porque estoy debajo de mi peso normal" y yo tratando de no comer para bajar de peso porque soy un asco. Ojalá pudiera bajar 20 kilos de una y dejar de sentirme mal. Pero no, nunca voy a bajarlos, y nunca me voy a sentir bien conmigo misma.
Es la puta realidad.

sábado, 10 de agosto de 2013

No sé si ponerme a llorar, o si cerrar el fb e irme a la mierda.
Me da bronca haber tenido que cambiar el url de blog porque no puedo correr el riesgo de que él vea lo que escribo acá.
No sé qué es lo que espera de mí.
Ay juro que me da mucha bronca hablar de este tipo de temas. No sé quién se cree que es para decirme lo que está mal y lo que está bien. Yo hago lo que quiero, no por eso voy a perder mi dignidad.
¿Puedo decir algo? 
Por más que me encante que me hable, que me stalkee, saber que todavía está atrás mío... no me gusta cuando estamos hablando y se va por las ramas, e intenta decirme cosas tiernas o darme celos... no va a funcionar. Yo ya tomé mi decisión, por algo la hice. Se supone que habías entendido que ya no quería nada, no sé ni qué pensar. 
Y yo odio ser tan forra, no me gusta, no me sale, por eso no hablo mucho con vos, porque sé que sería capaz de volver y no quiero eso. Tal vez porque ya tengo muchas cosas de las que ocuparme como para tener una tan importante... el tratar de hacer feliz a otra persona. Ni yo me puedo hacer feliz a mí misma ¿y voy a tratar de hacer feliz a alguien más? No se puede. 
Lo que más odio de esto es que, por más que no lo quiera admitir, lo sigo stalkeando y me gusta darme cuenta de que él me stalkea. Me odio, lo odio.