Te vi en él.
Hoy mientras estaba con él, con esa persona que logró hacerme feliz de nuevo, que es mucho más buena conmigo, que no me exige nada a cambio del amor que me da... ahí te vi, y me quise poner a llorar. Quería llorar de la rabia; me da cólera tan sólo el hecho de que no puedo sacarte de mi ser. Porque muy, muy en el fondo todavía te pienso, y todavía espero -un poco desesperanzada- que me vuelvas a buscar.
¿Cómo puedo hacerle eso?
¿Cómo puedo estar con él, y pensar en vos?
¿Qué hice para merecer esto, acaso es un castigo por haberte amado tanto?
¿Qué tengo que hacer para olvidarte?
¿Cómo puede ser que no me dejes en paz, que no salgas de mis pensamientos?
Casi te nombro. Casi que mis labios lastiman a una persona tan bondadosa, tan compasiva, que me dio miedo incluso respirar. Quisiera que todo fuese tan fácil para mí como lo fue para vos. Y sin embargo me sigo quejando de lo mismo que hace meses.
Tuve que volver a confiar en alguien, alguien nuevo. Tuve que volver a contar todas esas cosas que pensé que ya no iba a tener que contar, que con vos ya me bastaba.
¿Y cómo hago para confiar plenamente en alguien después de todo lo que pasamos? ¿Cómo hago para no sentirme insegura, o pensar que la otra persona no tiene intensiones de lastimarme cuando ya sufrí tanto?
¿Cómo hago?