Y al final, quiera o no, siempre termino siendo una carga para los demás.
Siento que doy más de lo que recibo, que doy mucho y a cambio no obtengo ni la mitad.
Quizás pido mucho cuando tendría que esperar menos.
Quizás siempre tuve mis expectativas por arriba de lo humanamente posible,
Tal vez no debería haber leído todos esos cuentos en los cuales te pintan todo de rosa, y al amor como algo que todo lo puede.
Porque eso no existe,
Por más fuerte que sea el amor, siempre hay algo que lo destruye.
Por más fuerte que la llama arda, siempre va a haber algo que la apague.
Y el amor deja de ser amor, y pasa a ser una carga para la otra persona, que, sin darse cuenta, empieza a hacer más y más malabares para que esa persona a la que ama tanto, se quede.
Que no se vaya.
"Para toda una vida juntos", dijeron un día.
"No puedo ni verte", después de un tiempo.
Y uno siempre se termina preguntando, ¿para qué enamorarse, si siempre al final se termina sufriendo?
Todo lo lindo con lo que comenzó, charlas hasta la madrugada, el verse a escondidas, los besos que son tan difíciles de saciar, esos abrazos que quisieran que duren eternamente; todo eso, se esfuma en segundos.
Y ahí estamos de nuevo, solos, confundidos, sin entender qué es lo que uno hizo mal.
Pasan las horas, días, semanas y meses. Y uno sigue remontándose al pasado, pensando en cada cosa que podría haber cambiado para que ahora fuese diferente. Para seguir junto a esa persona que aún hoy en día, sigue amando. Esa persona de la cual no podes olvidarte ni en sueños, que te atormenta y no te deja concentrar en otra cosa.
Porque sí, estábamos enamorados, pero siempre uno más del otro...