Me gustaría decir que en realidad no me gusta, que no pasa nada, que sólo lo miro como a un amigo, o algo así. Pero la verdad es que no puedo, y eso no me gusta ni un poco. No es justo.
Lo peor es que creo que él ya lo sabe, o seguro algo sospecha. Siempre tuve como una debilidad hacia él. ¿Pero qué importaba, si era mínima? Y ahora estoy sentada en la cama, con su buzo puesto, porque no sé qué es lo que tiene, pero me da muchísima paz, y eso es todo lo que necesito ahora.
No quiero decírselo a nadie, tengo miedo de que algo salga mal. Sé que es algo exagerado. Pero es mi amigo hace más de 3 años, y odiaría no verlo más. Las cosas serían tan incómodas, porque es obvio que no cabe ni la más mínima posibilidad de que pase algo con él. Lo conozco. Sería muy raro verlo enganchado con una chica, la verdad es que lo veo muy difícil.
Y no sé qué hacer. Sé que tal vez debería hablarlo, pero está en duda cómo va a salir todo. Y si tengo que arriesgar una buena amistad, no considero que sea bueno arriesgarme. Además, siendo sincera, ¿para qué decirle si no hay chance...?
Lo único que puedo hacer por ahora es pensar en esta situación, abrazarme al buzo (el cual seguramente ya en unos días no tenga más...) y no hacer nada. Porque simplemente no puedo. Y se me hace un nudo en la gargante al pensar todo esto, porque no sólo me estoy mintiendo a mí misma, que es lo de menos, sino también a mis amigos... y si se llegaran a enterar, quién sabe.
Me aflijo al pensar lo que puede pasar, porque lo veo todo muy claro. Yo empiezo a contarle a la gente, cada vez lo saben más personas, entonces de alguna manera él se entera, las cosas empiezan a cambiar, de a poco él deja de hablarme, me trata cortante, nos dejamos de ver, y cuando nos vemos porque nuestros amigos deciden hacer algo, no hablamos, cada uno está por su parte. Y así es cómo se arruina una amistad. Si eso llegara a pasar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario