lunes, 2 de diciembre de 2013

"Hearts can break. Yes. Hearts can break. Sometimes I think it would be better if we died when they did, but we don't."

Y si me pongo a pensar... si me tuviera que haber muerto por un corazón roto, tendría que haber sido hace unos, ¿diez años? La verdad es que no me acuerdo. Pero todo empezó ese día. 
Toda una vida juntos habíamos tenido. Siempre juntos. Por más que nos peleáramos no durábamos nada así. ¿Y qué esperar de una pelea cuando tenes unos seis o siete años? Él era algo así como mi segundo yo, me conocía tan bien que era imposible. Bueno, no es que a esa edad tuviera mucho por saber, pero al fin y al cabo...
Ese día yo no sabía qué le pasaba, yo quería estar con él, y que me cuente, que juguemos como hacíamos siempre, que nos riéramos y después volver a mi casa contenta y sonriendo. Pero cuando me enteré de lo que pasaba. Cuando supe que mi "tío" se iba a España, noté que no iba a ser lo mismo nunca más. 
Mi tío se fue a buscar trabajo en España. Yo era chica. Pensé que iba a volver. 
Cada vez que lo veía cuando iba a su casa estaba peor, y yo no sabía qué hacer para que esté bien. Era tan incómodo. Yo solo quería verlo bien, no sé, que juguemos a algo, correr, saltar, me daba lo mismo mientras se riera.Y eso costaba mucho, pero al menos lo lograba, o eso espero. 
Lo que menos creía era que no lo iba a ver más. Cuando me percaté de lo que estaba pasando, era tarde, faltaba poco para que ellos se vayan también. No lo podía creer. Yo sabía que no era su culpa, que él solo quería estar con su papá, era lo más normal. Pero para mí no. Yo no quería que se vaya, que me dejara sola. Porque sí, yo podía tener amigas, tenía a mis primos Luciano y Damián, los tenía a todos. Pero y si se iba él, ¿qué iba a hacer...? Ni siquiera me acuerdo de la última vez que nos vimos cuando éramos chiquitos.
Sé que ahora lo pienso y digo "fue lo mejor para ellos", o cosas así. Pero lo que me dolió en ese momento, nada lo va a cambiar. 
Ya para cuando volvieron y nos visitaron, él tenía unos doce... y estaba tan cambiado. Ya no parecía interesado en estar conmigo, se iba con su amigo, y otra vez estaba sola, y eso era peor que extrañarlo porque él no estaba lejos, estaba cerca. Y yo estaba tan enojada. Cosas boludas de una pendeja de doce años... ¿porque quién se enoja con alguien que hace tanto tiempo no ve? Solo yo.
Estoy segura de que si ahora él volviera, o yo fuera a visitarlos, no podría reconocerlo. Pasó tanto tiempo, y las cosas cambian tanto... que es difícil. Y aun así me encantaría pasar un tiempo con él. No solo con él, con todos. Conocer su "mundo", porque es algo muy diferente al mío. Y pasarla bien como antes. Y reírnos. Eso quiero más que nada. Bueno, una charla a la madrugada tomando algo no vendría nada mal. Y un abrazo, nada lo cura todo como un abrazo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario