Querido primo:
Hay
tantas cosas que decir… que ni siquiera sé por dónde debería empezar. Quizás
por la parte en que me pongo toda emocional y te cuento cuánto los extraño,
aunque eso sería completamente repetitivo y aburrido.
Me
arrepiento tanto de no haber disfrutado más los momentos que tuvimos antes de
que se fueran. Me acuerdo que Tati siempre estaba celosa porque me ponía a
jugar con vos en vez de con ella, y solo me decía “May, vos deberías jugar
conmigo porque las dos somos nenas”. Por supuesto que yo siempre reía ante ese
comentario, y salía corriendo a buscarte.
Y
ahora es cuando me doy cuenta de que tal vez, de haber jugado con ella, y
repito, tal vez solo de esa manera, me hubiese ahorrado todo el dolor que me
consume ahora. Y bueno sí, quizás soy muy exagerada, pero ¿qué nos pasó?
Solíamos ser tan unidos, como hermanos. Me acuerdo de pasar veranos casi
interminables en tu casa, y que siempre terminábamos jugando a miles de cosas.
No
es que quiera irme por las ramas hablando de esto, es que… no puedo creer lo
mucho que nos hace cambiar el tiempo. Y no te culpo, sé que estás muy ocupado,
sé que ya no somos como cuando éramos chicos, sé que ya no tenemos ocho o nueve
años. Y sí, sé vos te olvidaste de la mayoría de las cosas, de acá…
Entiendo
que en este punto de la carta estés como “uh, qué rompe bolas esta piba” o
estés pensando cosas así, pero es que no puedo evitarlo, me seguís importando.
Y a veces odio eso. Sé que no debería, pero hay tantas cosas que me hacen
acordar a vos, y es horrible extrañar tanto a una persona. Siento como si
hubiese algo de mi pasado que no puedo cerrar, algo que me cuesta superar a
horrores.
Siempre
tuve ese sentimiento de que alguna vez te fallé en algo, aunque nunca supe en
qué. Y mierda, podría escribir ciento cincuenta mil palabras más sobre cómo me
siento, pero no quiero aburrirte.
Dios,
odio ser así. Quisiera ser más fría, que no me importase que te hayas ido. Pero
no puedo. Porque seguís siendo alguien muy importante para mí. Solo, quisiera
poder hacerte desaparecer, dejar de recordar todas las cosas que vivimos con
una sonrisa estúpida en la cara, esperando que algún día de la nada, aparezcas
para quedarte y volver a ser como antes, volver a pasar todas esas tardes
geniales.
Probablemente
te hayas dado cuenta de lo cursi que soy, pero no me importa una mierda. Odio
que se hayan ido, odio que me hayas dejado sola. Y sé que sueno como una nena
de ocho años perdida, pero ¿y qué? Tal vez sí estoy perdida. Pero así me
siento, como su me hubieses abandonado. Y sí, la puta madre, ya sé que no fue
tu decisión, pero, ugh, no sé, quisiera que las cosas se hubiesen dado de un
modo diferente.
En
este momento me siento tan estúpida que creo que debería dejar de escribir,
pero simplemente me cansé de guardarme todo lo que siento. Estoy harta,
hartísima, de no poder superar mis sentimientos y entender que todo esto pasa
por algo. Me odio por llorar siempre pensando en lo que siento. Pero más harta
de todo por sentirme tan dolida. Y no, no es culpa ni tuya ni de nadie. Bueno, en
realidad sí, es mi culpa. Pero es más fácil no creer eso.
Y
mierda, sí, me encantaría tenerte cerca de nuevo, pero, obviamente, me cago en
mi vida, en que no tengo plata, en que un pasaje sale un ojo de la cara, y que
obviamente mis ganas de trabajar son nulas. Además, estoy muerta de miedo. Creo
que si llegase a viajar, me muero en el medio del viaje por mi puta ansiedad
por todo.
Por
otro lado, estoy que me meo de miedo,
porque quién sabe, pasaron muchos años, y los dos cambiamos tanto… que
me asusta la posibilidad de que ya no me quieras más. De que te hayas olvidado
tan rápido de cuánto nos queríamos, o que en realidad me digas que queres que
vaya solo por compromiso, o por quedar bien conmigo… porque vamos a ser
sinceros, soy la persona más insoportable del mundo en ese sentido.
Estoy
pasándola mal acá, mientras que vos allá debes estar pasándola como la gran
puta. Y de nuevo, no te culpo. Tenes la suerte de ser un pibe copado, y
fachero, tenes todas las posibilidades para ser un “gato” con las chicas. Mi
única pregunta acá es, ¿alguna vez te enamoraste de alguna de esas chicas con
las que estuviste? Porque yo nunca pude enamorarme en serio. Y por eso sí te
culpo.
¿Ves?
Simplemente no puedo evitarlo, soy una cursi de mierda. Asco total. Me doy
asco. Nunca quise terminar así, ni tampoco sé por qué soy así. Lo único que sé
es que no quiero sentirme mal, no quiero acordarme de vos y ponerme mal. Pero
tampoco puedo ni quiero olvidarme. *Alguien que me mate por favor, juro que yo
no soy para nada así*.
Es
que, Dios Santo, nunca me sentí así antes. Haría lo que fuese por no sentirme
de esta manera, y no complicarme las cosas, pero bueno, si no fuese así, mi
vida sería tan tediosa que me terminaría matando (y no, no es una joda… bueno,
sí, quizás sí).
Pero,
vamos a decir la verdad. ¿Qué mierda está mal conmigo? ¿Y por qué te estoy
escribiendo todo esto, si sé que seguramente todo esto te importa una mierda?
Tal vez porque siento que en el fondo, muy adentro de vos, te sigo importando,
y te acordas de aunque sea un par de cosas que vivimos juntos. Pero a quién
quiero engañar. Si seguramente estás mejor que acá, y ni siquiera te molesta el
haberte ido. Una parte de mí cree que quizás al escribirte lo único que hago es
molestarte, pero qué sé yo…
Sé que no debería decirte esto,
y que no significa nada para vos, pero escribiendo esto, me di cuenta de lo
cursi y tonta que soy cuando hablo o pienso en vos. Y no sé cómo ni cuándo
pasó, solo pasó. Al igual que el llanto que me supuso el escribir esto. Eso es
lo más idiota de todo. Que lloré. Dios, siempre siendo la pelotuda que se pone
sentimental por todo y termina llorando un mar, o quizás o un océano.
Como
sea, no sé qué es lo que hago escribiendo todo esto. Supongo que en algún
momento iba a pasar. Lo que más me molesta de todo esto, es que nunca vas a
llegar a saber cómo me siento al respecto de todo, porque voy a ser tan cobarde
como siempre, y voy a terminando esto en mi carpeta de “cosas que debería haber
dicho”, pero nunca la voy a mandar. Por lo que, nunca voy a ser capaz de
contarte todo, y tampoco voy a poder culparte de cómo me haces sentir, ni de
todo lo que me pasa. De esa manera, lo único que vas a pensar es que seguís
teniendo una prima que solo te jode por whatsapp porque te quiere, y que alguna
vez quisiera volver a verte, cuando la realidad es… tan diferente.
Soy
solo otra idiota más que piensa que los sueños se cumplen, que sueña con
encontrar a su “chico ideal”, cuando la realidad es que mi chico ideal era una
persona a la que perdí de chica, y no voy a poder recuperar nunca. A veces
pienso que tal vez todo esto es para mejor. Quizás, todo hubiese sido peor si
hoy estaba acá conmigo. Pero, ¿y si no? ¿Y si hubiese sido mejor? Tal vez me
hubiese evitado tantas cosas… cosas que me encantaría contarte pero me dan
miedo confesar.
Y
acá estoy; es la una de la mañana, y no puedo dejar de pensar en vos, en cómo
me gustaría tenerte cerca, que nada entre nosotros hubiese cambiado. Pensando,
en por qué las cosas se dieron de esta manera, y no de otra. Siempre la misma
pregunta, pero millones de diferentes respuestas que no me canso de imaginar.
Debería
estar durmiendo, pero no puedo. Y es todo por vos. No puedo creer que seas el
motivo por el cual siempre me quedo despierta a la noche pensando en mil una
cosas que debería decirte pero no puedo, o tal vez no quiero. Porque quién
sabe, quizás no sería lo mejor hacerte saber todo esto, y si las cosas se
arruinaran más de lo que ya están, no sé si podría perdonármelo.
Sé
que algún día voy a volver a verte, y abrazarte, pero falta tanto para eso que
me hace mal. Me encantaría poder volar hasta allá cuando yo quisiera, o que
ustedes pudiesen volver acá… aunque ciertamente, y por lo que sé, no la pasan
nada mal allá, particularmente vos.
Ugh,
detesto irme por las ramas con los temas. Como decía, sé que vamos a vernos de
nuevo, pero, no quiero ni pensar en la idea de verte con alguien más. Sí, por
supuesto que estaría más que feliz por vos… pero ¿y yo? Yo no estaría tan feliz
con mi persona si eso llegase a pasar. Sí, lo sé, suena tan egoísta. Creeme,
quiero lo mejor para vos, pero me rompería el corazón en mil pedazos verte con
otra persona. Supongo que debería ir acostumbrándome a la idea en caso de que
eso llegase a pasar…
Maldita
sea, no. No quiero acostumbrarme a eso. No quiero verte con otra. Quiero ser
yo, no una cualquiera, no una españolita de cuarta. Mierda, no quiero, no puedo
soportarlo.
Pero
como dije antes, nunca vas a enterarte de esto, porque nunca voy a mandártelo,
y voy a tener que fingir lo bien que me siento, cuando en realidad, estoy
destruida, y cada vez me cuesta más creer en el amor, y que alguna vez voy a
encontrarlo.
Por
lo que, te deseo mucha suerte, y que en tal caso, para no joderte la vida,
nunca nos volvamos a encontrar.
Siempre tuya,
Mayra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario